Gonzalo Rawinad
No todos los procesos deportivos tienen una línea recta. Hay jugadores que llegan a Estados Unidos después de haber sido protagonistas en España, y otros que necesitan precisamente cambiar de contexto para encontrar un escenario en el que puedan crecer, competir y demostrar su verdadero potencial.
El caso de Gonzalo Rawinad es uno de ellos.
Antes de dar el salto a Estados Unidos, Gonzalo jugaba como delantero en el Alcorcón B, en Madrid, formando parte de un equipo senior en el que su participación no era especialmente elevada. El reto era encontrar una oportunidad que le permitiera continuar desarrollándose tanto académica como deportivamente. Y esa oportunidad llegó en Estados Unidos.
Una beca del 90% para comenzar su aventura
Gonzalo consiguió una beca deportiva del 90% en University of West Alabama, dando el salto al fútbol universitario estadounidense. La adaptación a un nuevo país, un nuevo sistema educativo y un nivel competitivo diferente no siempre es sencilla.
Durante su primera etapa en West Alabama tuvo participación con el equipo. De hecho, terminó la temporada 2025 con 15 partidos disputados, cinco de ellos como titular, tres goles y una asistencia.
Pero su situación deportiva no terminó siendo la que esperaba. A finales de la temporada de primavera, el entrenador le comunicó que no contaba con él para continuar formando parte del proyecto.
Y aquí aparece una de las partes más importantes de esta historia: el proceso no terminaba ahí.
Cuando una primera oportunidad no funciona
Para cualquier estudiante-deportista, recibir una noticia así puede suponer un momento complicado. Gonzalo ya había hecho el esfuerzo de trasladarse a Estados Unidos, adaptarse a un nuevo entorno y comenzar su experiencia universitaria.
Pero una de las ventajas del sistema universitario estadounidense es precisamente la posibilidad de buscar un nuevo encaje deportivo y académico mediante un transfer. En lugar de entender aquella situación como el final de su experiencia, trabajamos para encontrar una nueva oportunidad.
El objetivo no era simplemente encontrar otra universidad. Era encontrar un contexto en el que Gonzalo pudiera tener un papel más importante y seguir creciendo. Y ese nuevo destino fue William Penn University, en Iowa.
William Penn: un nuevo escenario
Gonzalo llegó a William Penn para el curso 2026-27, y el cambio está siendo significativo. William Penn comenzó la temporada como uno de los equipos mejor valorados del fútbol NAIA y actualmente ocupa el n.º 4 del ranking.
Y Gonzalo está teniendo un protagonismo muy diferente al que había tenido hasta ese momento. En los primeros partidos de la temporada ya ha empezado a dejar su huella.
Ante Concordia University, Gonzalo marcó uno de los goles en la victoria de William Penn por 2-0. Y pocos días después llegó uno de sus mejores partidos hasta el momento: frente a Cumberland, otro de los equipos situados en la parte alta del ranking, Gonzalo marcó dos goles y dio además una asistencia en el empate 3-3.
Es decir, en apenas unos días pasó a ser uno de los jugadores protagonistas de un equipo que actualmente compite entre los mejores programas del país.
También hay un proyecto académico
El fútbol es una parte importante de la experiencia de Gonzalo, pero no es la única. Actualmente continúa su formación universitaria en Estados Unidos mientras desarrolla su carrera deportiva. Deporte y educación siguen avanzando juntos.
Y esa es precisamente una de las claves del modelo universitario estadounidense: el objetivo no es únicamente encontrar un equipo en el que jugar, sino construir un proyecto que tenga sentido para el estudiante en su conjunto.
El valor de saber cambiar de camino
La historia de Gonzalo nos recuerda algo que vemos constantemente en nuestro trabajo: la primera oportunidad no siempre es la definitiva. A veces un jugador llega a una universidad y encuentra exactamente el contexto que buscaba. Otras veces necesita adaptarse. Y en algunos casos, como el de Gonzalo, es necesario volver a analizar la situación, buscar alternativas y encontrar un entorno diferente.
Su experiencia ha pasado por tres momentos muy diferentes:
- España: Alcorcón B
- Primer paso en Estados Unidos: University of West Alabama, con una beca deportiva del 90%
- Transfer: William Penn University
- Actualidad: protagonista en un programa Top 5 de la NAIA
No siempre se trata de encontrar la primera universidad
Uno de los errores más habituales al hablar de fútbol universitario en Estados Unidos es pensar que todo termina cuando un jugador consigue su primera beca. En realidad, el proceso puede continuar durante varios años: el nivel deportivo puede cambiar, las necesidades académicas pueden cambiar, el papel del jugador dentro del equipo puede cambiar, y también pueden cambiar sus objetivos personales.
Por eso, para nosotros, el trabajo no termina cuando un estudiante llega a Estados Unidos. Seguimos acompañando su evolución y buscando soluciones cuando el contexto deja de ser el adecuado.
En el caso de Gonzalo, una primera experiencia que no terminó como esperaba acabó convirtiéndose en el punto de partida para encontrar una nueva oportunidad. Hoy juega para uno de los equipos mejor posicionados del fútbol universitario NAIA y está demostrando sobre el terreno de juego que un cambio de camino también puede ser un paso adelante.
¿Y si tu primer paso tampoco es el definitivo?
En Eleven Up Sports acompañamos a nuestros deportistas durante toda su etapa universitaria, también cuando la primera oportunidad no sale como se esperaba. Porque un cambio de camino, bien gestionado, también puede ser un paso adelante.
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